
San Francisco de Paula resucitando al hijo de su hermana, pintura de Simon Vouet, fechada en 1648.
La obra representa a San Francisco de Paula, un anciano barbado con una túnica marrón, arrodillado y sosteniendo un báculo. Mira hacia arriba, hacia un grupo de querubines que descienden del cielo. Una mujer, vestida con una túnica azul y roja, se arrodilla ante él, sosteniendo a un niño pequeño, aparentemente sin vida. Los querubines parecen emanar luz, sugiriendo una intervención divina. El escenario es un espacio arquitectónico con columnas y arcos, creando una sensación de grandeza y solemnidad. El estilo general es barroco, caracterizado por una iluminación dramática, colores ricos e intensidad emocional. La pintura mide 1,87 metros de ancho y 3,35 metros de alto y se encuentra en el patrimonio del sitio de la iglesia y cementerio de Saint-Henri.
Want to see more ? Try the app now !